
Lágrimas bajo la tormenta
autoestima herida por deseos robados
un abrazo en mi mirada
y el trueno se manifestó en la tuya
triste, cansado, ausente, peligroso.
Un abrazo de cómplice agonía
y mil cafés con risas de fondo
Ya eras feliz, se palpaban tus sueños
y mil cenas con tu lástima pero sin tí
maldición ingenua, efectiva
tomaste mi sangre para alimentar tu ego
Hoy recuerdas mis ojos, las canciones, nuestro pelo
mi primer despiste, mi primer rencor
perseguí los pasados de los días cualquieras
hasta alcanzarte en el cruce
innecesaria despedida
hacia la bruma del recuerdo
donde las risas de fondo
los besos
mi mano
tus ojos
volverán a encontrarse
en un día de tormenta.