
Cicatrices desde los tobillos
poros sucios, ensanchados de vida, coronados
por los crueles estardantes de lo espino
Infinito largo, fino y delicado
que me atraviesa el corazón hasta el h-omoplato
-alada la mitad empeñada-
cáscara rugosa y mojada
resistida a emanar su esencia
Hasta que sentí tu boca -ambigua-
amándome de un corte afilado hondo puro
que me enseña a oler,
a bailar,
a soñar,
a amar
y a otra cosa, mariposa.